Descripción
Angelica sinensis, popularmente conocida como Dong quai es una planta de larga tradición en medicina china y su raÃz desecada es de gran valor terapéutico. Se trata de la principal planta para la mujer ya que se ha venido utilizando como tónico femenino y especialmente en ciertos sÃntomas ginecológicos derivados del ciclo menstrual o la menopausia. Además, esta hierba se relaciona con la salud cardiovascular al favorecer la dilatación y el flujo en los vasos coronarios, ejerce una actividad antiarrÃtmica asà como hipotensora e influye en la coagulación sanguÃnea reduciéndose la agregación plaquetaria. Considerada un tónico sanguÃneo e inmunoestimulante promueve la producción de células sanguÃneas y de defensa por lo que se ha usado en el tratamiento de anemias y para proporcionar resistencia frente a ciertas patologÃas. Es un buen antiinflamatorio, analgésico y antiespasmódico y se ha utilizado como tónico hepático por lo que también tradicionalmente se le ha considerado un purificador de la sangre.
DONG QUAI: la raÃz de la planta contiene los principales componentes entre los que podemos destacar el ligustÃlido. Se encuentran también la vitamina A y carotenoides, vitamina B12, vitamina E, ácido ascórbico, ácido folÃnico, biotina y varios fitoesteroles. Ciertos macrominerales como el calcio y magnesio, una fracción polisacárida que se asocia con la actividad inmunoestimuladora de la planta y algunos derivados cumarÃnicos, también forman parte de la raÃz de la planta.
Dong quai que significa “restauración del orden†se asocia a la salud de la mujer debido precisamente a su capacidad para reequilibrar su sistema especialmente durante el sÃndrome premenstrual (1-4). La planta se utiliza para la dismenorrea o menstruación dolorosa por su actividad sobre el tono uterino. Componentes como el ligustÃlido y otros componentes volátiles ejercen una acción antiespasmódica compensada por la acción de los componentes acuosos de la planta. Asà alivia los sÃntomas asociados al sÃndrome premenstrual tales como la hinchazón, el dolor muscular, los calambres menstruales a la vez que actúa sobre los cambios de humor incrementando la energÃa y la vitalidad (1-6). En este mismo sentido, se observó que la administración de un dÃmero de ligustÃlido, disminuÃa el dolor menstrual en el 77% de las mujeres tratadas (3).
Una de las aplicaciones más comunes de la planta es para paliar los efectos vasomotores asociados a la menopausia tales como los sofocos, el rubor, la sudoración o los escalofrÃos, si bien es cierto que en estos casos se ha empleado en sinergia con otras plantas (6-8).
El Dong quai ha demostrado una marcada acción protectora frente a la disfunción del músculo cardÃaco (arritmias). Sobre el sistema vascular ejerce una acción vasodilatadora empleándose en el caso de la hipertensión y para favorecer la circulación. Su acción antiplaquetaria y anticoagulante evita la formación de trombos por lo que puede ser útil para prevenir estados ateroscleróticos e isquemias (7,9).
Sobre el sistema inmunitario, Dong quai ejerce una acción inmunoestimulante por proliferación linfocitaria a la vez que induce la hematopoyesis en la médula ósea por lo que se estimula la producción de células sanguÃneas. Seguramente la presencia de vitamina B12, ácido folÃnico y biotina en la planta tiene mucho que ver en esta acción (9,10).
Esta planta según la medicina tradicional china tiene acción sobre los meridianos del hÃgado y es excelente para la hidratación del intestino por lo que se ha utilizado para combatir el estreñimiento en casos de deshidratación a nivel intestinal. En distintos modelos experimentales de hepatotoxicidad se ha puesto de manifiesto la actividad hepatoprotectora del ácido ferúlico al incrementar la actividad del citrocromo P450 (8,9).
La bibliografÃa también destaca su acción antiinflamatoria debido a la acción del Z-ligustÃlido y el ácido ferúlico asà como su acción neuroprotectora que ha permitido su empleo en ciertas neuralgias. Su eficacia sobre la función renal también ha quedado demostrada al frenar la progresión de la fibrosis renal en el sÃndrome nefrótico (8).




